8.11.09

Campo energético



“Hace unos años hice un viaje a Italia. Con otras personas visité varias ciudades. Un día fuimos a Padua. Cuando estaba delante del cuerpo de San Antonio, San Antonio de Padua, sentí algo fortísimo; sentí una vibración muy grande que atravesó todo mi cuerpo. Me revolví por entero. Me puse a temblar. Me ahogaba. Entré en un verdadero estado de trance. Yo me preguntaba interiormente: ¿Pero qué es esto que me está pasando? Supe que no era sugestión, supe también que no era algo inducido por mi parte.

Eso que me ocurrió aquel día lo entendí al cabo de varios años. Comprendí que mi campo energético actual y el de ese ser que llamamos San Antonio de Padua son el mismo, eso no quiere decir que disponga yo de él en exclusiva, ni mucho menos. Eso que me ocurrió, unido a años de observación con mis pacientes -hace treinta años que ejerzo la sanación- me hace decir que lo que se reencarna no es la persona ni la personalidad con su memoria y todo eso; lo que se reencarna, lo que se repite en el tiempo, casi como un patrón calcado, es ese campo energético, esa frecuencia. Yo la puedo sentir aquí ahora mismo. También he podido entrar en contacto con el campo vibratorio de Buda, de Jesús, de Confucio, de San Juan de la Cruz, de muchos más… Lo que te estoy contando ahora no pertenece exclusivamente al terreno religioso y de la mística, pertenece ya al campo de la física, la física cuántica está hablando ahora de todo esto…”


Contado por el Padre Simón de la Flor en un encuentro personal. Octubre 2009.


En la imagen, estructura Metatrón.

5 comentarios:

jg riobò dijo...

De ahí que la música nos entre bien dentro.

¿Cómo varía la vibración después de una vida?
¿Es la misma vibración; está en la misma frecuencia?

Anónimo dijo...

Hola Javier,

Para las preguntas que haces, adjunto un texto que he reunido como documentación anexa para este apunte. Se trata de un texto científico mirado a través del crisol personal.

De acuerdo con la física clásica existen diferencias entre onda y partícula. Una partícula ocupa un lugar en el espacio y tiene masa mientras que una onda se extiende en el espacio caracterizándose por tener una velocidad definida y masa nula. Actualmente se considera que la dualidad onda-partícula es un “concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa.” (Stephen Hawking, 2001) Éste es un hecho comprobado experimentalmente en múltiples ocasiones. Fue introducido por Louis-Victor de Broglie, físico francés de principios del siglo XX. En 1924 este físico propuso la existencia de ondas de materia, es decir que toda materia tenía una onda asociada a ella. Esta idea revolucionaria se fundaba en otra idea revolucionaria, hermana gemela de ésta: que la radiación tiene una partícula asociada, propiedad ya demostrada por aquel entonces, a pesar de lo cual no despertó gran interés, pese a lo acertado de sus planteamientos, ya que no tenía evidencias de producirse. Sin embargo Einstein reconoció su importancia y cinco años después, en 1929, recibió el Nobel de física por su trabajo.

Todo lo que existe se puede comportar simultáneamente como materia y como onda. O expresado de otra manera, el aspecto material y el aspecto ondulatorio son dos aspectos diferentes de una misma Entidad Superior que aún no atisbamos a conocer, por lo menos dentro del paradigma científico clásico. Este insólito descubrimiento parecía aplicable hace años únicamente al ámbito de las partículas elementales, pues en el mundo macroscópico que nos rodea apenas se nota su efecto. Sin embargo, con el hallazgo de Fritz Albert Popp, la dualidad onda-corpúsculo ha pasado de la física de partículas a la biología: de esta forma los seres vivos, y entre ellos los seres humanos, somos al mismo tiempo materia y ondas. Estamos formados por células materiales, pero a la vez, de éstas células emana un campo electromagnético. Esto, sin lugar a dudas, supone un nuevo modelo no materialista de los seres vivos. Y más que decir que es un modelo no materialista, podemos afirmar que es un modelo que trasciende la propia materia, o lo que es lo mismo: Ciencia con Con-Ciencia. Pura música de ondas vibracionales sonando y resonando en todo el Universo.

Y no es que la vibración varíe después de una vida, es que esa vibración, si algo tiene, es que siempre está variando. La Vida es Vibración ondulando siempre en el Infinito.

Un abrazo.
R.

jg riobò dijo...

Según la física cuantica todo existe si hay un observador.
¿Es Dios el observador?.

Anónimo dijo...

Javier,

Sí, Dios es el observador, pero hagamos una ‘observación’: nosotros, que también observamos, no somos solamente las cosas que observamos, sino que somos los observadores, luego también nosotros somos Dios.

Un abrazo.
R.

Anónimo dijo...

"La música es la respiración del alma y de la conciencia. El alma se manifiesta en la Tierra a través de la música. Cuando el hombre despierte su conciencia superior, cuando desarrolle en su interior posibilidades de percepción más sutiles, empezará a oir la grandiosa sinfonía, que resuena a través de los espacios de un extremo al otro del Universo, y comprenderá entonces el sentido profundo de la vida.
La música despierta en nuestra alma el recuerdo de la patria celestial, la nostalgia del paraiso perdido. Es uno de los medios más poderosos, superior a la pintura o a la danza porque es inmediato, instantáneo...

...La música es una fuerza. Cada sonido, cada vibración produce movimientos en el espacio, y despierta potencias en el hombre.
La música es un instrumento de creación interior, para emprender gracias a ella un formidable trabajo espiritual: proyectar ideas e imágenes sublimes que se realicen algún día. Especialmente si se trata de música mística, religiosa, profunda, que os eleva, que os exalta.

En la naturaleza, todo canta, todo vibra, cada ser emite vibraciones, que se propagan en ondas musicales.
Por eso se puede decir que en la naturaleza todo es música. Hay música en los arroyos que fluyen, las fuentes que manan,la lluvia que cae, en el estruendo de los torrentes, en el silbido del viento. En el susurro de las hojas, en el gorjeo de los pájaros.

Por la música el alma se manifiesta en la Tierra.
La música es una forma . Cada sonido, cada vibración produce movimientos en el espacio y activa poderes en el hombre."

"CREACIÓN ARTÍSTICA Y CREACIÓN ESPIRITUAL." (Omraam Mikhaël Aïvanhov)

Besos.
Henar.