31.10.09

Fantasmas



“Hay una persona que habitualmente sueña con personas que han desencarnado; sueña con el marido que desencarnó hace once años y sueña también con otras personas que hace más tiempo que están desencarnadas ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué le sucede esto a esta persona? Esto sucede porque usted sigue pensando en ese ser o en esos seres de la misma forma que ellos tenían cuando vivían, cuando resulta que ellos ya no son así. Si usted continúa pensando en ese ser que desencarnó hace once años con la forma como era aquí, lo que hace es reforzar aquella imagen, reforzarla a través de su recuerdo, de esa forma da continuidad a esa imagen en el plano astral. Usted crea una imagen, pero esa imagen ya no es él. El que desencarnó ya no es el objeto que era, de esa forma usted acaba creando una imagen artificial que por fuerza comienza a tomar vida en el plano astral o en el plano mental y usted empieza a soñar con esa imagen. Eso no tiene nada que ver con la persona. La persona ya no es así. Aquella persona que desencarnó hace once años ya no tiene aquella fisionomía ni aquellos hábitos. Esa persona puede estar reencarnada de nuevo. Esa persona no tiene nada que ver con lo que guarda en sus recuerdos, eso hace que literalmente esté usted tratando con fantasmas”.



José Trigueirinho Netto, “Preguntas y Respuestas”.


En la foto, una forma que me ha salido repetidamente en varias fotografías a lo largo del último año…y no es un defecto de la cámara.

27.10.09

Para ir a otros mundos



“Para ir a otros mundos no sirve el cuerpo terrenal, no se puede subir a un monte en coche, hay que dejarlo abajo en el valle, así ocurre con el cuerpo, no sirve para ir a otro tipo de Vida; por lo tanto una vez dejado aquí en la Tierra, no sirve más que como chatarra, o sirve para hacer florecer otras cosas: un arbusto, un pino, un rosal, un vestido que ha nacido de una planta de lino, un sombrero que ha nacido de la lana de una oveja, una bufanda de seda que ha nacido de un gusano, una cestita de mimbre, un mueble de madera, un fuego en la noche, un perfume fabricado con las flores, el sayal de un fraile, una vuelta a los lugares más amados aquí o allá, dondequiera que sea…”


Margherita Fincato, “Paseo del Alma”.



En la foto, un elegante coche azul.

23.10.09

Dulce sueño



Cuando somos niños, con dos y tres años de edad, ‘confundimos’ la muerte con el dormir. Entre los tres y los seis años consideramos a la muerte como reversible, no definitiva; a partir de los ocho o nueve años comprendemos que la muerte es algo que no se puede evitar, que es irreversible y que a todos nos va a suceder. Sin embargo, si vivimos muchos años, parece que entre los setenta y cinco u ochenta, volvemos a considerar que la muerte es reversible, no definitiva; y de ahí en adelante volvemos a ‘confundir’ la muerte con el estar dormidos. Dulce sueño el de la vida.




En la foto, una malva blanca. Este pasado verano.

19.10.09

Sin remordimientos


“¿Vivo de tal forma que puedo morir sin remordimientos?”



Stephen Batchelor, “Meditación sobre la muerte”.


En la foto, hiedra otoñada, hace unos días.


13.10.09

Razones del miedo a la muerte


“Una persona pregunta: ¿Por qué un ser humano tiene miedo de la muerte? Tenemos miedo de la muerte cuando tenemos poco contacto consciente con nuestro Ser Interno. Como nuestro Ser interno es inmortal, si establecemos contacto con él percibimos que somos no mortales, es decir inmortales. Por falta de contacto con el Ser Interno se tiene miedo de la muerte, justo porque no se tiene contacto con la inmortalidad, por eso es que tememos desencarnarnos, un hecho por lo demás completamente natural. Las personas desencarnamos centenares de veces durante la vida del Ser Interno, pero si resulta que no tenemos un mínimo de contacto con el Ser Interno, tenemos miedo a la muerte porque nos identificamos con el cuerpo físico que muere, eso que se va a desintegrar. El cuerpo astral y el cuerpo emocional también se desintegran después de un tiempo, y el cuerpo mental se desintegra también en los Seres más evolucionados, de forma que se trata de una desintegración en diversos planos para poder renacer libres en los Planos Superiores. Nadie puede entrar en esos Planos Superiores con esos cuerpos, antes tienen que desencarnar del físico, del etérico, del emocional y del mental, para después encontrarse libre en los Planos Superiores. Quien no tiene un mínimo de interés por la vida interior tiene miedo de la muerte porque no siente toda esa trayectoria, porque no siente toda esa Realidad”.



José Trigueirinho Netto, “Preguntas y Respuestas”. Archivo de audio grabado en mayo de 2007, disponible junto con otros archivos en su página web.


En la foto, burbujas de aire atrapadas en una bola de cristal.


9.10.09

Vivencias


“Un estudio llevado a cabo tomando como base entrevistas realizadas a niños ‘índigo’ y ‘cristal’, ha permitido mostrar a la comunidad internacional que éstos niños son conscientes y pueden dar noticia de otros lugares del Universo en los que han estado, así como de otros planetas en los que han vivido y han interactuado, del mismo modo que han sido capaces de describir con detalle otros planos de conciencia que incluyen vivencias físicas y psíquicas multidimensionales”.



Declaraciones recogidas por Rafael Palacios en una entrevista realizada en 2008 al científico español Rafael López Guerrero, uno de los introductores de Internet en España.



En la imagen, universo para un Niño Indigo. Recreación digital.


5.10.09

La historia completa de nuestra Alma


Un día la ciencia podrá hacer un scanner de nuestra Alma, lo mismo que una radiografía y una biopsia.

Desde tiempos remotos la mística ha perseguido, incluso ha intentado mostrar a través de cierta metodología, la unión con la Esencia. En nuestros tiempos, ahora mismo, aunque el anhelo espiritual de cualquier ser humano sigue siendo el mismo, es decir esa unión con la Esencia, nos hace falta algo más; ese “algo más” es una demanda interior, una demanda urgente que está realizando de forma continuada nuestro propio resorte interno: tenemos necesidad de conocer de dónde venimos, cual es nuestro destino en el planeta Tierra, cuál es el destino del propio Planeta, y hacia dónde caminamos como individuos y como globalidad. Sin esa revelación, sin esa ‘información’, es difícil poder completar nuestro desarrollo personal. Resulta curioso pero es así de tajante: sin esa información precisa, la evolución a la que podemos tener acceso es realmente mínima.

Lo que ahora estoy diciendo es una consecuencia de haber observado desde que era niño vidas tristes y, sobre todo, muertes tristes ¿Qué entiendo por una muerte triste? Morir en la no conciencia. Y morir en la no conciencia trae consigo seres desencarnados que en la vida de después de la muerte siguen desorientados, aturdidos, confundidos. Es muy posible que después de morir continuemos la evolución tal como la hemos dejado en vida, por eso es tan importante saber a través de la mente, y particularmente a través del corazón, la historia completa de nuestra Alma, nuestro devenir cósmico, la verdadera historia de Dios, la de sus criaturas y la de todos los mundos creados, o por lo menos abrir la puerta a todo ese cúmulo de conocimientos, de vivencias y de experiencias. Eso es lo que quiero decir con escanear el Alma, con radiografiarla y con hacer de ella una biopsia.

Cada vez vamos estando más preparados para poder recibir esa información. Esa información comienza a desplegarse dentro de nosotros cuando, siempre desde el corazón, casi nunca desde la mente, realizamos una escucha silenciosa. Porque nuestro corazón, al día de hoy, es un verdadero centro de comunicación con el Universo, un punto central a través del cual establecemos contacto con todas las Realidades existentes en la Creación. Nuestros corazones son auténticos Centros conectados a toda la Red de Mundos, Galaxias y Seres que han nacido de la misma Fuente que nosotros. Nuestros corazones son bibliotecas vivientes que funcionan como una gran red de Internet, una web de Amor infinita. Dejemos pues paso a la ciencia del corazón. A la Conciencia.



En la foto, una flor azul; primavera de hace tres años.

1.10.09

Un barco en el horizonte


“La muerte es como un barco que se aleja en el horizonte. Llega un momento en que ese barco desaparece. Pero que no veamos el barco, no quiere decir que no exista”.


Esta es la respuesta de un abuelo a la pregunta que le hace su nieto sobre sí va a haber un día en el que ya no se van a poder ver más. Está en el libro “La Muerte Intima” de Marie de Hennezel.



En la imagen, una magnífica pintura de Caspar David Friedrich.