11.1.09

Cambio de frecuencia




Hay un aumento de energía en el momento de morir, un aumento en la velocidad, como si repentinamente estuvieras vibrando más rápido que antes. Como si fuésemos un aparato de radio, este aumento de velocidad es comparable a haber vivido toda tu vida en una cierta frecuencia, cuando repentinamente alguien o algo hace que ese dial cambie. Ese movimiento te cambia a otra longitud de onda. La frecuencia original donde una vez exististe está todavía allí, eso no cambió; todo es aún lo mismo que era antes; sólo cambiaste, solo  aceleraste para permitir la entrada hacia la próxima frecuencia de radio en el dial.

Como sucede con todas las frecuencias y las estaciones de radio, pueden presentarse distorsiones de las señales de transmisión debido a patrones de interferencia.  Estos pueden permitir o forzar a las frecuencias a coexistir o a mezclarse por períodos de tiempo. Normalmente, la mayoría de los cambios en el dial son rápidos y eficientes pero, ocasionalmente, uno puede encontrar interferencias quizá de una emoción fuerte, de un sentido del deber o de una necesidad de cumplir con un voto o mantener una promesa. Esta interferencia puede permitir la coexistencia de frecuencias por unos pocos segundos, días o aún años (quizá eso explica algunos fenómenos); pero más tarde o más temprano, eventualmente, cada frecuencia, será empujada hacia donde pertenece.

Tú encajas en tu punto particular del dial debido a tu velocidad de vibración. No puedes coexistir para siempre en donde no perteneces. ¿Quién puede decir cuántos puntos hay en el dial o cuántas frecuencias hay para habitar dentro de ellas? Nadie lo sabe.  Al morir cambias frecuencias. Cambias sobre otra longitud de onda en la vida.  Todavía eres un punto en el dial pero te mueves un grado hacia arriba o hacia abajo.

Tú no mueres cuando mueres. Tú cambias tu conciencia y tu velocidad de vibración.

Eso es todo lo que la muerte es…un cambio.


El siguiente material es un extracto de dos de los libros de P.M.H. Atwater – “Más Allá de la Luz: Los Misterios y Revelaciones de las Experiencias Cercanas a la Muerte” (Libros Avon, New York City, 1994) y “Vivimos para Siempre: La Verdad Real Acerca de la Muerte A.R.E. Press, Virginia Beach, VA, 2004). Está basado en comentarios realizados –en primera persona- por más de 3.000 adultos que han experimentado estados cercanos a la muerte.

 

La foto está hecha hoy mismo en un tren que viajaba a través de los campos nevados.

9 comentarios:

haideé dijo...

Y no sólo cuando se siente el momento de cambio ante la muerte, sino cuando vives y hay ese cambio, cuando efectivamente elevas la vibración por tus actos puros, o también por el sufrimiento, abandonandote a él sin resistencias...
Cuando la persona es consciente de ello (de su muerte o cambio por esperarlo o desearlo o conocer el proceso), se despide sabe que ya es el momento... y si estás cerca te mira y lo sabes, si estás lejos lo sientes y sabes también, conectando con esa vibración si tu estás en ella o cercana a ella... En otra dinámica si no hay entrega al cambio, surge el miedo, y en el llamas a quien más cerca de ti sientes, siendo el llamado alterado, y si está en alta vivración sabrá, sino no comprenderá y todo lo sentido lo vivirá como un hecho fortuito... todo y todos estamos conectados... pero ya lo sabes...

Campos ateridos, cielos pulidos en brillante azul, reflejos encontrados... movimiento... fuerza... sencillez...
Un abrazo

Anónimo dijo...

Mi alma se llena del gozo de la luz de esa foto...Cada cambio del dial, cada cambio de frecuencia, una nueva melodía...

Carmen

jg riobò dijo...

¿Cuántas melodías se hacen cambiando de frecuencia?
Tantas como campos nevados o no.

Anónimo dijo...

Hola Javier,

A cada sístole cambiamos de frecuencia, también a cada diástole. Siempre que se mueven los campos sutiles, y siempre se mueven, estamos también cambiando de frecuencia. Dicen que el ser humano, energéticamente, es lo más parecido a una cebolla, porque está lleno de capas. Sobre la cantidad de capas de las que disponemos hay tradiciones que nos hablan de siete cuerpos, otras que veintiuno, y hay otras que hablan de ochenta y dos cuerpos en perfecta sincronía. Pudiera parecer que disponemos de un volumen infinito de cuerpos porque si sumamos células, pensamientos, anhelos, sentimientos…, antepasados, venideros (que somos nosotros mismos con otros rostros)...y si además disponemos del Rayo Láser del Amor que apunta en todas las direcciones, el espectro parece inacabable… ¡Es inacabable!
¿A que es para estar contentos?

Un abrazo.
Raúl.

Anónimo dijo...

Hola Raúl,

Pues sí, deberíamos de estar contentos, sobre todo por la capacidad de "amar". Me pregunto si no puede llamarse "reencarnación", el que seamos... "nosotros mismos con otros rostros", o que seamos ..."antepasados y venideros".
Saludos
H.

Anónimo dijo...

Hola Raúl,

Pues sí, deberíamos de estar contentos, sobre todo por la capacidad de "amar". Me pregunto si no puede llamarse "reencarnación", el que seamos... "nosotros mismos con otros rostros", o que seamos ..."antepasados y venideros".
Saludos
H.

Anónimo dijo...

Henar,

Si no dudamos de la existencia de la reencarnación, pero no sabemos qué es lo que se reencarna, nos quedamos justamente como estamos ahora, con la pregunta en el aire…
Detrás de la idea de la reencarnación se suele esconder un simple apego a continuar viviendo de la forma en la que vivimos. También detrás de la idea de la reencarnación, que no deja de ser una idea, sigue estando el dar tanta importancia a las ‘formas individuales’; quiero decir que si alguien se siente que forma parte del Todo puede que ya no le preocupe qué va a suceder con él como individuo.
Si uno desea volver de nuevo algún día a la vida del cuerpo debería de ser para hacerlo de forma iluminada ¿Qué quiere decir esto? Que si pensamos volver a vivir un día es para tener plena conciencia de quiénes somos, esencia pura de Amor, y para dedicarnos a servir a los demás, no para servirnos a nosotros mismos; porque volver a la vida para hacer de ella un puro ejercicio de ego y de individualidad separada de todo… puede que no tenga mucho sentido.
Para dejar de lado la zanahoria de la reencarnación, que siempre está ahí puesta delante de nosotros, no nos debemos olvidar que la vida siempre continúa, aunque no lo haga bajo la forma de un cuerpo.
Nos da miedo desaparecer del todo; sin embargo esa es la visión de un ser que sigue ‘empastado en sí mismo’, como diría Sartre.
Si una persona vive la vida desde la pasión de la entrega, desde el servicio incondicional, entonces desaparecer, además de imposible, será una fiesta.

Un abrazo.
Raúl.

Jorge dijo...

Se dice que en 2012 cambiaremos de frecuencia,dicen que sera como un salto del dial,un cambio como del mono al hombre.La verdad es que no creo que sera asi.Todo lo que pasa es una espicie de ritual y ese orden de cosas no cambia hasta que saltemos de dial.Este mundo es un experimento cosmico que se les fue de las manos.Si dios existe esta a punto de vernir otra vez.La sociedad moderna esta diseñada para bajar nuestras vibraciones y eso los orientales lo saben bien.

Anónimo dijo...

Hola Jorge,

Cuando estamos pendientes de una fecha concreta (2012, 2018, 2050…porque todas esas fechas se barajan en los foros más diversos) podemos condicionar mucho nuestra evolución. Es mejor estar tranquilos y confiados, sin más. Lo que tenga que venir, vendrá. Yo personalmente pienso que lo que ha de venir está aquí ya. Todo lo que esperamos está ya manifestado, solamente hay que tener ojos para verlo.

Dices que “este mundo es un experimento cósmico que se les fue de las manos”. Si a alguien se le ha ido este experimento de las manos es a nosotros mismos; somos nosotros los que tenemos que volver a encauzar las aguas, contando eso sí con los Seres de Luz que nos asisten, pero es tarea nuestra redireccionar ‘el experimento’.

Dices también: “Si Dios existe, está a punto de venir otra vez”. Dios no tiene que venir otra vez porque está aquí ya, nunca se ha ido. Lo que ocurre es que cuando vivimos realidades duras y difíciles pensamos que eso no es Dios, y Dios es también eso. Dios, a través de su Conciencia Omniabarcante y Omnisciente experimenta todo. Dios un día decidió conocerse bajo otras formas y otras apariencias, eso somos nosotros.

Dices en la frase final: “La sociedad moderna está diseñada para bajar nuestras vibraciones”. Si la sociedad moderna está diseñada para eso, es tarea nuestra contrarrestar esas bajas vibraciones. Ser probados no es malo. Si uno experimenta lo denso, lo oscuro, no por eso va a perder su Luz. Somos Pura Luz y Puro Amor. Siempre.

Encantado de saludarte.
Un abrazo.
Raúl.