29.5.08

Tanta fuerza

¡Tenemos tanta fuerza las personas…! ¡Y lo mal que la utilizamos! Tenemos toda la energía disponible para llevar la vida con alegría, trabajar en lo que nos gusta y ser felices, pero no lo conseguimos; al contrario, a menudo sucede que esa fuerza es utilizada contra nosotros mismos y contra los demás. De esa forma no hay manera de hacer de la vida un hermoso lugar para vivir. Siglos y siglos sin apenas dar un solo paso hacia delante. Esa fuerza nos asiste de día y de noche, pero no le hacemos caso, esa fuerza es algo maravilloso si la aceptamos en nuestra vida como vehículo para hacer el bien promoviendo siempre la concordia, las relaciones amistosas y el entendimiento con todos y con todo. Esa energía nos pide a gritos que hagamos algo y que lo hagamos urgentemente, porque todo lo que está pasando es que realmente clama al cielo.

¿Por qué malgastamos esta magnífica energía? Porque somos egoístas, porque buscamos primero nuestro propio beneficio.

¿Y qué sucede a nivel social? Exactamente lo mismo que a nivel individual, no hay más que verlo: el hambre, las guerras, el poder que somete a los pueblos, la barbarie, la ignominia, la mentira, el crimen… ¡El infantilismo social trasladado al mundo del deporte! ¡Las parejas que no viven en el amor, el maltrato a los niños pequeños… tantas y tantas barbaridades…!

En la política, en la economía, en el deporte… en muchas y muchas cosas, no hay ni un solo gramo de piedad. Nadie cede. Todo el tiempo vemos esa cuerda que se estira y se estira… hasta tensarse y romperse.

Si vivimos de esta manera, ¿qué esperamos de la muerte? Porque si vivimos así, solamente podemos ver la muerte como una gran putada (y perdón por la expresión). Por eso nos sentimos tan mal, por eso tenemos el sentimiento de estar tan equivocados… ¿Se puede vivir así, sin entender prácticamente nada de la vida y de la muerte? ¿Es posible seguir viviendo de esta manera? ¿Se puede continuar así?

Te dedico estas breves líneas a ti, querida Marta, que ayer me tiraste de la lengua… De esta forma te darás cuenta que también a mí me sale el coraje, aunque intento que este coraje sea por lo menos un coraje ‘creativo’ y que por lo menos sirva para algo.

La foto es una metáfora de nosotros los seres humanos, los que ahora mismo vivimos en este planeta: igual esa ‘luchadora’ hormiga piensa que vive ‘atrapada’, cuando es posible que todavía no se haya dado cuenta de la fuerza y la belleza que le rodea…

23.5.08

La niña de Valladolid

Hace unos quince días, en la Feria del Libro de Valladolid, a última hora de la tarde, se presentó una niña de 11 años que venía acompañada por una tía suya; quiso que le firmara un libro de Hermana Muerte. Me contó que hacía poco tiempo que había perdido a su madre. Me hizo unas cuantas preguntas. Escuchaba con tanta atención que casi se le salían las pupilas de los ojos.
-¿Qué hay que hacer para ser escritor y director de cine?
-No importan mucho los conocimientos técnicos, aunque has de tenerlos y sin duda te van a ser muy necesarios. Pero lo principal es que seas capaz de mostrar tu corazón a los demás, un corazón puro y transparente. Vas a tener que saber comunicar a los demás todo eso que la vida te va enseñando; compártelo con muchas personas, cuantas más mejor. Has de saber ser un espejo que sea capaz de reflejar el sol, sabiendo que tú no eres el sol. Has de saber ser una luz para ti misma y luego, poco a poco, puedes intentar ser también una luz para los demás.
-¿Cuesta mucho trabajo hacer un libro como éste?
-No es que sea muy trabajoso, no es que tengas que sudar mucho y todo eso, pero has de hacer un viaje muy profundo hacia el interior de ti misma. Un viaje así, si no estás acostumbrada, da un poco de miedo; pero no tengas ningún miedo porque siempre nos ayudan.
-¿Quién nos ayuda?
-Nos ayudamos nosotros a nosotros mismos simplemente con el anhelo de querer ser ayudados. Pero si algún día estás bloqueada y llena de dificultades, mira al cielo y pide ayuda.
-¿Es duro escribir sobre la muerte de una madre?
-Hacer este trabajo fue como un parto. Todo parto duele. Pero no temas al dolor, porque el dolor forma parte de la vida y ese dolor te puede llevar a comprender algunas cosas. Aprende también a sondear todo lo que de invisible hay en tu vida…
-¿Invisible?
-Sí, porque el noventa y nueve por ciento de todos los fenómenos que acontecen, son invisibles. Los científicos actuales también lo dicen; por ejemplo, tú ahora miras ese árbol y es como que no pasara nada, pero si viéramos todo lo que está sucediendo en su interior…
-Espero volver a verte algún día.
-Yo también a ti.


La foto es la luz que da una lámpara de ónix, preciado regalo que tengo cerca de mí mientras escribo.

19.5.08

En la muerte está la inmortalidad

En la muerte está la inmortalidad.

La muerte de la que hablamos no es la muerte que nos da miedo, esa de las circunstancias trágicas, la de los anhelos truncados, la del hachazo, la de la guadaña, la de los duelos, las plegarias y las últimas voluntades… No. Esa es la muerte con la que nos hemos identificado desde siempre porque es la muerte que más le resuena a nuestro “yo”. Esa es una muerte ya ‘anunciada’, una muerte que se instaura casi siempre en la pena, en el dolor y en el miedo.

La muerte verdadera es la que hace desaparecer a cada instante todo el fluido de nuestra conciencia, esa es la muerte que libera, esa es la inmortalidad. Para conocer esa muerte no hay que morir con el cuerpo. Para conocer esa muerte es necesario morir con todo eso que hemos fabricado: el prestigio, el poder, la soberbia, la mentira, el control sobre uno mismo y sobre los demás… La muerte que contiene en sí la inmortalidad es la que hace morir al “yo” a cada instante. Si a cada instante morimos, no tenemos que estar temerosos de esa muerte que llegará al final de nuestra vida. Si a cada instante se va toda experiencia, todo recuerdo, todo daño, todo miedo, todo placer y todo dolor, entonces la muerte física ya no significa nada, entonces todo está ya preparado para que esa muerte del cuerpo sea de verdad un auténtico re-nacimiento.

La muerte no significa continuidad. Todo lo que se establece en términos de continuidad se deteriora. Sin embargo, todo lo que tiene el poder de renovarse a sí mismo es eterno.

Quien muere para sí mismo está alcanzando ya la eternidad.

La foto que aparece en este apunte está hecha hace unos días. Es un charco de agua en un camino lleno de barro. Un camino habitual de paseos, cuando uno sale a encontrarse con estos verdes de primavera.

16.5.08

Pintor de la nada

El director de cine Michelangelo Antonioni, fallecido en 2007, pasó los últimos 22 años sin hablar debido a un derrame cerebral sufrido a mediados de los ochenta. Como ya no podía filmar, se dedicó a pintar.

Ahora la que habla es su mujer, Enrica: “Michelangelo recorrió un largo camino hacia la muerte. Los colores, las formas, el espacio, lo introducían en una dimensión extraordinaria que lo alimentaba. A él le curaban los verdes, los amarillos, pero sobre todo la abstracción. Sólo abandonó cuando asumió que se estaba quedando ciego. En ese momento dejó de comer y durante cinco años se fue desmaterializando, vaciando su cuerpo, para convertirse en un espíritu, un color, para fundirse en la abstracción. Hizo de su muerte una obra de arte”.

Él mismo escribió años antes: “Mi capacidad de mirar es tal que mis ojos terminarán por consumirme. Y este desgaste de las pupilas será la enfermedad que me llevará a morir. Una noche miraré tan fijamente en la oscuridad que terminaré dentro de ella…”

Cuando Antonioni aún dirigía cine escribió una carta a Rothko, un pintor al que admiraba mucho, en la que le decía: “Usted y yo hacemos lo mismo. Usted pinta la nada; yo filmo la nada”.

Texto y foto aportados por Javier García Riobó.

12.5.08

También el cuerpo es inmortal


Venimos pensando que es el alma lo que es inmortal, pero también el cuerpo lo es. Si un cuerpo muerto es dejado en la tierra, en poco tiempo es comido por toda clase de bichos y animales. Supongamos que son las hormigas las que se lo ‘adjudican’. Cuando esas hormigas a su vez mueran, ese cuerpo seguirá su imparable proceso de transformación: como fertilizante para la tierra, como comida para otros animales… Eso nos hace pensar que toda la vida que una vez hubo en la tierra lo sigue estando, todo está presente. Desde la noche de los tiempos hasta aquí, todo sobrevive, todo nos rodea. Aquí está todo desde siempre.

Al mirar un cuerpo, nuestro cuerpo, sabemos que llegará el fin para esta particular forma de vida, pero que continuará bajo otras formas, en otras ‘apariencias’, en una infinita e inacabable sucesión de transformaciones.

La vida no ha tenido comienzo ni tendrá fin.

La vida es un río que siempre se desborda, por más que nosotros queramos ponerle diques.

La vida es salvaje e impredecible.

La vida somos nosotros.


En la foto vemos la rama desgajada de un fresno, a escasos metros de esta casa. Seguramente lo causó el viento, quizás un rayo.

6.5.08

Un espejo es el agua

En este último mes y medio, varias personas han preguntado: ¿En el DVD de “Hermana Muerte”, qué significan los autorretratos de Raúl en el agua reflejado con la cámara, como en un espejo?

Aunque es verdad que cada uno ha de hacer su interpretación, más que nada por no influir en las miradas, porque cada uno somos una mirada, cada uno somos una manera de mirar... Me atrevo, no obstante, a hablar aquí de la motivación interna que me guió a la hora de elegir estas imágenes, o de que esas imágenes me hayan elegido a mí… Esos autorretratos en el agua anuncian el viaje a lo desconocido, el viaje hacia el océano inexplorado. Creo que ese fue en esencia el regalo de mi madre: una invitación para adentrase en lo desconocido. Entré con mi madre, y a la vez que mi madre, en un territorio en el que no existen los mapas… Es un territorio de descubrimiento interior, no de vagos espíritus ni de imaginaciones mentales, no es un territorio para hacerse uno el interesante, para fomentar la superstición y el esoterismo barato; se trata de un territorio de gran seriedad en el que se puede contactar con nuestra Esencia.
Siempre nos da miedo ir más allá de lo conocido, pero ahí está la clave. Todo lo que todavía no conocemos es lo que va a propiciar la transformación en nuestra vida. Toda la creatividad, todos los trabajos, todas las relaciones, todos los viajes, todo el dolor, todo el amor, deberían estar destinados a traer algo nuevo a la existencia, que lo desconocido pueda entrar en lo conocido, que es lo mismo que decir que el cielo pueda bajar a la tierra.
¿Por qué en este DVD la naturaleza tiene tanta presencia…? preguntan también varias personas… La naturaleza es toda ella un espacio sagrado a través del cual se manifiesta la divinidad. Esa divinidad se manifiesta siempre en todo y en todos, pero digamos que es en la naturaleza donde esa Presencia es más ‘evidente’, solamente hay que contemplar estos días los colores del campo, los sonidos y el increíble perfume de las flores. El título ‘Hermana Muerte’ está inspirado en San Francisco de Asís, un hombre que entendía la naturaleza de un modo muy parecido a como yo la vivo y la siento.